로그인

마태복음 9장 Sagradas Escrituras (1569)

Sagradas Escrituras (1569) · 스페인어 · 마태복음 (Matthew) · 38절

  1. 1 Entonces entrando en una nave, pasó a la otra parte, y vino a su ciudad.
  2. 2 Y, he aquí, le trajeron un paralítico echado en una cama; y viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Confía, hijo; tus pecados te son perdonados.
  3. 3 Y, he aquí, algunos de los escribas decían dentro de sí: Este blasfema.
  4. 4 Y viendo Jesús sus pensamientos, dijo: ¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones?
  5. 5 ¿Cuál es más fácil, decir: Los pecados te son perdonados; o decir: Levántate, y anda?
  6. 6 Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene potestad en la tierra de perdonar pecados, (dice entonces al paralítico:) Levántate, toma tu cama, y vete a tu casa.
  7. 7 Entonces él se levantó, y se fue a su casa.
  8. 8 Y las gentes viéndolo, se maravillaron, y glorificaron a Dios, que hubiese dado tal potestad a hombres.
  9. 9 ¶ Y pasando Jesús de allí, vio a un hombre, que estaba sentado al banco de los tributos, el cual se llamaba Mateo, y dícele: Sígueme. Y se levantó, y le siguió.
  10. 10 Y aconteció que estando él sentado a comer en la casa, he aquí, que muchos publicanos y pecadores, que habían venido, se sentaron juntamente a la mesa con Jesús y sus discípulos.
  11. 11 Y viendo esto los Fariseos, dijeron a sus discípulos: ¿Por qué come vuestro Maestro con los publicanos y pecadores?
  12. 12 Y oyéndolo Jesús, les dijo: Los que están sanos, no tienen necesidad de médico; sino los enfermos.
  13. 13 Andád, antes aprendéd que cosa es: Misericordia quiero, y no sacrificio: Porque no he venido a llamar los justos, sino los pecadores a arrepentimiento.
  14. 14 ¶ Entonces los discípulos de Juan vienen a él, diciendo: ¿Por qué nosotros y los Fariseos ayunamos muchas veces, y tus discípulos no ayunan?
  15. 15 Y les dijo Jesús: ¿Pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con ellos? Mas vendrán días, cuando el esposo será quitado de ellos, y entonces ayunarán.
  16. 16 Nadie echa remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque el tal remiendo tira del vestido, y se hace peor rotura.
  17. 17 Ni echan vino nuevo en cueros viejos; de otra manera los cueros se rompen, y el vino se derrama, y se pierden los cueros; mas echan el vino nuevo en cueros nuevos; y lo uno y lo otro se conserva juntamente.
  18. 18 ¶ Hablando él estas cosas a ellos, he aquí, cierto principal vino, y le adoró, diciendo: Mi hija es muerta poco ha; mas ven, y pon tu mano sobre ella, y vivirá.
  19. 19 Y se levantó Jesús, y le siguió, y sus discípulos.
  20. 20 Y, he aquí, una mujer enferma de flujo de sangre doce años había, llegándose por detrás, tocó la fimbria de su vestido;
  21. 21 Porque decía entre sí: Si tocare solamente su vestido, seré sana.
  22. 22 Mas Jesús volviéndose, y mirándola, dijo: Confía, hija, tu fe te ha sanado. Y la mujer fue sana desde aquella hora.
  23. 23 Y venido Jesús a casa del principal, viendo los tañedores de flautas, y el gentío que hacía bullicio,
  24. 24 Díceles: Apartáos, que la joven no es muerta; sino que duerme. Y se burlaban de él.
  25. 25 Y como la gente fue echada fuera, entró, y la tomó de la mano; y la joven se levantó.
  26. 26 Y salió esta fama por toda aquella tierra.
  27. 27 Y pasando Jesús de allí, le siguieron dos ciegos dando voces, y diciendo: Ten misericordia de nosotros, Hijo de David.
  28. 28 Y venido a casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dice: ¿Creeis que puedo hacer esto? Ellos dicen: Sí, Señor.
  29. 29 Entonces tocó los ojos de ellos, diciendo: Conforme a vuestra fe os sea hecho.
  30. 30 Y los ojos de ellos fueron abiertos; y Jesús les encargó rigurosamente, diciendo: Mirád, que nadie lo sepa.
  31. 31 Mas ellos salidos, divulgaron su fama por toda aquella tierra.
  32. 32 ¶ Y saliendo ellos, he aquí, le trajeron un hombre mudo, endemoniado.
  33. 33 Y echado fuera el demonio, el mudo habló. Y las gentes se maravillaron, diciendo: Nunca ha sido vista cosa semejante en Israel.
  34. 34 Mas los Fariseos decían: Por el príncipe de los demonios echa fuera los demonios.
  35. 35 Y rodeaba Jesús por todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad, y toda dolencia en el pueblo.
  36. 36 Y viendo las multitudes, tuvo misericordia de ellas; que eran derramadas y esparcidas, como ovejas que no tienen pastor.
  37. 37 Entonces dice a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha; mas los obreros, pocos.
  38. 38 Rogád pues al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.

Sagradas Escrituras (1569) — getbible.net(CrossWire SWORD 모듈)에서 가져옴 · 라이선스: 공개 도메인 (Public Domain) · 출처 ↗